Lovita Fate / Galería
Galería
Una imagen, tres encuadres: la figura completa, el torso, el rostro. Nada retocado, nada ampliado más allá de la fuente.
La imagen de origen es un desnudo tomado en el suelo de una habitación luminosa: detrás, un sofá modular blanco cargado de cojines con estampado de cebra, una lámpara de pie con pantalla de rejilla oscura, una pared lisa, moqueta gris y una luz frontal y plana. Siguen tres recortes, todos sacados de ese mismo encuadre.



Presentada a su anchura nativa y sin retocar. Ningún recorte se amplía más allá de sus píxeles de origen y no se ha inventado una segunda imagen para llenar la pared.